El cuento del chico licenciado que quería aprender.

Érase una vez un chico en un centro superior de investigadores condenados. El chico era un pobre becario cuyo único objetivo era hacer de su pasión por una rama de la ciencia una profesión. Le había costado mucho al chico tener una buena nota media con la que conseguir una beca para investigar pero al fín lo había conseguido. El chico no sabía que allí los investigadores estaban condenados, así que entró con muchas ganas. Aún acababa de entrar por la puerta del laboratorio prácticamente cuando empezaron a surgir ciertos comportamientos en mucha de la gente que le rodeaba que le debían haber hecho sospechar que algo hacía que los investigadores no fueran libres. Él cegado por su ilusión seguía preguntando y preguntando a pesar de que no fuera algo que gustara en tal ambiente. El chico quería aprender todo y era muy poco lo que el resto quería que aprendiera. Pensando que lo que se quería de él era que pensara siguió y siguió yendo felizmente al laboratorio. No obstante los días se hacían duros puesto que a pesar de que tenía muchas ganas por aprender en los cursos que habían organizado para que se formara no tenía mucho tiempo para aprovecharlo porque también tenía que hacer experimentos. Los cursos tampoco eran gran cosa puesto que los profesores sólo hablaban de lo que llevaban haciendo ellos mismos durante muchos años sin importar que alguien aprendiera nada. Los experimentos y las miradas recriminatorias de sus jefes al salir eran cada vez más largos y las jornadas por tanto pasaron a tener más de 10 horas. Sumado a esto, los experimentos no salían a pesar de repetirlos mes tras mes. Preocupado porque no parecía avanzar y empezando ya a estresarse sobremanera al darse cuenta del entorno en el que estaba se le sugirió que la solución podría ser ir también los sábados para que así hubiera más oportunidades de que saliera el experimento… El chico no terminaba de entender.. ¿no serían mejor unas vacaciones?. Pero con los 1100 euros que cobraba al mes sin pagas extra ni derecho a paro.. el chico licenciado no se podía ir de vacaciones… Había invertido su dinero en mudarse a otra ciudad, alquilar una casa en la que estar a gusto y comprarse un coche para no tener que perder tanto tiempo en autobús y poder estar más en el trabajo… Hace sólo unos días se le vio a este chico leyendo en internet la defición de “burn-out”.. ¿Qué hará este chico? Cha chánnn…
Posted on 7:04 by "QUICIOMAN": and filed under , | 0 Comments »

0 comentarios: